He’s Barack Obama
Publicado: 08/07/2009 | Autor: Raúl Zegarra | Archivado en: Obama y el caso Notre Dame | Deja un comentario »¿Qué les parece este Obama?
Publicado: 08/07/2009 | Autor: Raúl Zegarra | Archivado en: Obama y el caso Notre Dame | 2 Comentarios »Ya, ahora sí, ¿qué dijo Mr. Obama? (II)
Publicado: 08/07/2009 | Autor: Raúl Zegarra | Archivado en: Obama y el caso Notre Dame | Tags: Barack Obama, Deconstrucción, Dios, Gustavo Gutiérrez, Jacques Derrida, John D. Caputo, Religión, Teología de la liberación, Tolerancia, University of Notre Dame | Deja un comentario »Así, cierra Obama el comentario sobre la carta del doctor: “Because when we do that – when we open up our hearts and our minds to those who may not think precisely like we do or believe precisely what we believe – that’s when we discover at least the possibility of common ground”. Es la apertura del corazón la que nos permite encontrar un suelo común para trazar un destino conjunto. Así, aunque estemos en contra del aborto, deberíamos ser capaces de entender las razones profundad del corazón de una mujer cuando ella considera esta opción y no sólo juzgarle por lo que vemos como un pecado o un mal. Obama, inteligente como es, volcó esta reflexión sobre ND: “Open hearts. Open minds. Fair-minded words. It’s a way of life that has always been the Notre Dame tradition”. Esto de lo que hablamos, esta tolerancia del corazón bien intencionado, representa el espíritu de la UND. La ovación fue inevitable. Obama aprovechaba para reiterar lo que ya había anunciado el padre Jenkins: aquí lo recibimos justamente por eso, porque más allá de las diferencias, ND cree en ese suelo común que se crea a través de la apertura del corazón. Nuevamente, en sus propias palabras: “A lighthouse that stands apart, shining with the wisdom of the Catholic tradition, while the crossroads is where “differences of culture and religion and conviction can coexist with friendship, civility, hospitality, and especially love.” And I want to join him and Father John (Jenkins) in saying how inspired I am by the maturity and responsibility with which this class has approached the debate surrounding today’s ceremony. You are an example of what Notre Dame is about”.
Pero hubo algo más interesante, aunque claro en la línea de lo dicho hasta aquí. Obama se dio la libertad de hablar un poco más en concreto sobre la religión. En una versión que lo acerca mucho a la reflexión filosófica deconstructivista de la misma, lo que llamamos con Derrida la “religión sin religión” para referirnos al valor humano maravilloso detrás de las esferas de poder y las imposiciones cerradas (que no son la forma de vivir la religión de la mayoría, felizmente). Obama hizo referencia a que el no creció en un hogar fuertemente confesional, ni mucho menos; sin embargo, fue criado en una familia que lo invitó siempre a la preocupación por el otro, a la empatía. Quizá de allí, el mismo sugiere, surgió su deseo de trabajar como organizador comunitario después de haberse graduado de la universidad. Así conoció a varias organizaciones religiosas que lo ayudaron a trabajar por los vecindarios menos favorecidos de Chicago. Fue en ese contexto que la fe de Obama fue despertándose: “And something else happened during the time I spent in these neighborhoods – perhaps because the church folks I worked with were so welcoming and understanding; perhaps because they invited me to their services and sang with me from their hymnals; perhaps because I was really broke and they fed me. Perhaps because I witnessed all of the good works their faith inspired them to perform, I found myself drawn not just to the work with the church; I was drawn to be in the church. It was through this service that I was brought to Christ”. Una fe que emerge del contacto con el otro, del servicio, en la más genuina tradición cristiana. Me hace pensar en el valor fundamental de la teología de la liberación de Gustavo Gutiérrez como un énfasis fuerte en esa tradición que a veces se deja de lado. Hay frases realmente intensas en el discurso de Obama que merecen leerse ellas solas: “And at the time, Cardinal Joseph Bernardin was the Archbishop of Chicago. For those of you too young to have known him or known of him, he was a kind and good and wise man. A saintly man. I can still remember him speaking at one of the first organizing meetings I attended on the South Side. He stood as both a lighthouse and a crossroads – unafraid to speak his mind on moral issues ranging from poverty and AIDS and abortion to the death penalty and nuclear war. And yet, he was congenial and gentle in his persuasion, always trying to bring people together, always trying to find common ground. Just before he died, a reporter asked Cardinal Bernardin about this approach to his ministry. And he said, “You can’t really get on with preaching the Gospel until you’ve touched hearts and minds”. Obispo que quizá nos recuerde a gente tan valiosa como aquellos hombres de fe de Puebla y Medellín que tan preocupados estaban por el rostro humano que necesita y padece. La invitación a que los hombres de fe sean luz y a la vez un lugar en el cual los caminos se encuentren es muy clara y creo que Obama tiene toda la razón.
Y ya hacia el final, poco después del pasaje que citaba, Obama recuerda algo que yo he tratado de trabajar constantemente en el blog y que trabajo ahora en mi tesis de maestría. El pasaje es largo, pero vale la pena: Remember, too, that the ultimate irony of faith is that it necessarily admits doubt. It’s the belief in things not seen. It’s beyond our capacity as human beings to know with certainty what God has planned for us or what He asks of us. And those of us who believe must trust that His wisdom is greater than our own. And this doubt should not push us away our faith. But it should humble us. It should temper our passions, cause us to be wary of too much self-righteousness. It should compel us to remain open and curious and eager to continue the spiritual and moral debate that began for so many of you within the walls of Notre Dame. And within our vast democracy, this doubt should remind us even as we cling to our faith to persuade through reason, through an appeal whenever we can to universal rather than parochial principles, and most of all through an abiding example of good works and charity and kindness and service that moves hearts and minds. For if there is one law that we can be most certain of, it is the law that binds people of all faiths and no faith together. It’s no coincidence that it exists in Christianity and Judaism; in Islam and Hinduism; in Buddhism and humanism. It is, of course, the Golden Rule – the call to treat one another as we wish to be treated. The call to love. The call to serve. To do what we can to make a difference in the lives of those with whom we share the same brief moment on this Earth.
La ironía de la fe radica en la duda que tiene a la base. Yo he tratado de recordar esto muchas veces y de diversos modos, ya que creo que es el modo más sano y fructífero de aproximarse a la religión. Ser conscientes de que no hay certezas, de que no hay modo de probar la existencia de Dios, de que no hay modo de decir de modo probatorio que esta o aquella doctrina sobre el mundo es la mejor, es la mejor manera de creer. Eso nos da una creencia más auténtica ya que no es el facilismo de lo seguro sino la aventura de lo incierto, pero en esa aventura radica la dicha: como sugiere el texto bíblico, hagamos como el justo que cierra los ojos y se deja llevar por la fe. Pero he allí la paradoja, cuando cierra los ojos debe confiar, no “saber”. Esa es la virtud del justo que cree por la fe. Es por estas razones que Obama invita a la tolerancia y al respeto mutuo. Porque a la larga la ausencia de garantías epistemológicas nos termina diciendo algo sobre el ser humano y sobre las religiones: que al no haber certezas, lo que debe primar el la regla del amor, la regla de la mutua escucha y de la tolerancia sincera.
Ya, ahora sí: ¿qué dijo Mr. Obama? (I)
Publicado: 08/07/2009 | Autor: Raúl Zegarra | Archivado en: Obama y el caso Notre Dame, Sagrada Anarquía | Tags: Barack Obama, Deconstrucción, Dios, Religión, Tolerancia, University of Notre Dame | Deja un comentario »Esta es una deuda con los lectores. Varios de ellos amigos míos que me han andado diciendo que no cumplo con el tan anunciado comentario del discurso en Notre Dame. Bueno, he de presentar antes mis excusas. En este último mes he estado dedicado a fondo a la sustentación de mi grado de Licenciado en la PUCP, razón por la cual no me he dedicado más que casi exclusivamente a eso. Me di un tiempito para colgar unas imágenes que trajeron buena polémica, pero nada más. Ahora, después de haber obtenido el grado, quiero volver con algunos textos que me parecen de interés. Empiezo, entonces, terminando con aquellas ideas que dejé a medias sobre el discurso de Obama. Lo que faltaba desarrollar son sus perspectivas sobre la cuestión religiosa, que eran las que más interesaban allí. Luego de concluir con estas reflexiones quisiera pasar a hacer algunos comentarios sobre el nuevo libro de Charles Taylor (A secular age, 2007). Me parece que será interesante abrir un curso nuevo de reflexión en el blog sobre el tema de la secularización. Pasemos a Obama, entonces.
La última vez nos habíamos detenido a hablar de la invitación a la tolerancia de parte de Obama y andábamos ya hacia la mitad del discurso. Permítanme dar un paso hacia atrás. Quiero dedicar unas breves líneas al padre Jenkins, presidente de la UND. Lo hago por dos cosas: primero porque fue Jenkins quien introdujo a Obama antes de que este iniciase su discurso y, segundo, porque no se imaginan la cantidad de precisión que recibió de parte de las altas esferas del clero y del poder político. Invitar a Obama a hacer ese discurso en ND no parecía una idea políticamente correcta, pero Jenkins se comió el pleito y creo que lo hizo con valentía y con buen juicio a la luz de lo que Obama diría después.
Una de las primeras cosas que planteó Jenkins a la numerosa audiencia fue el evidente problema de haber invitado a Obama. Sin embargo, un hombre inteligente como es (profesor de filosofía en UND, dicho sea de paso), decidió darle vuelta al problema y preguntar: ¿por qué el presidente Obama aceptó venir? Jenkins fue muy claro: no estamos de acuerdo con el presidente Obama en su posición frente a la investigación genética ni frente al aborto (que fue el gran tema de alboroto en los EEUU: ¿cómo una Universidad católica puede condecorar a un pro-aborto?). La pregunta es, con una distancia tan frontal, ¿por qué decidió venir? Nuevamente, Jenkins fue muy preciso: porque el presidente Obama no le rehúye a las diferencias. Y luego sentencio con un comentario que se llevó la ovación del público: “Señor Presidente, este es un principio que compartimos”. Debo confesar que me llené de emoción con esas palabras. Así, concluyó diciendo, la UND invitó al presidente Obama por todo lo que los EEUU vio en él y que ND también ve: esperanza, honestidad, esfuerzo, etc. Me parece que las palabras de Jenkins muestran la reflexión de un sacerdote maduro e inteligente, capaz de tender puentes para la construcción de un destino común y no sólo uno de esos curas osificados que ven en la crítica cerrada e intolerante la defensa digna de la fe.
Ok, ahora retomemos la pauta y volvamos a lo que dijo Obama. Después de invitar a los graduados al esfuerzo conjunto para superar las diferencias y buscar la reconciliación, el presidente tuvo aún más decisivas palabras. Miren lo que dijo poco después: “The soldier and the lawyer may both love this country with equal passion, and yet reach very different conclusions on the specific steps needed to protect us from harm. The gay activist and the evangelical pastor may both deplore the ravages of HIV/AIDS, but find themselves unable to bridge the cultural divide that might unite their efforts. Those who speak out against stem cell research may be rooted in an admirable conviction about the sacredness of life, but so are the parents of a child with juvenile diabetes who are convinced that their son’s or daughter’s hardships can be relieved”. Creo que el mensaje es profundo y muy claro. Obama no estaba apelando en ND a la confrontación ni mucho menos a que cada uno renuncie a su vocación religiosa ni a los fundamentos tradicionales con los cuales valora el mundo. Lo que pedía el presidente era la vocación sincera para poder brevemente de lado las diferencias para buscar soluciones conjuntas. O, quizá más modesto aún, tan solo no juzgar el corazón de los demás cuyas opciones pueden estar fundadas en los más nobles deseos, como en el caso último de los padres que buscan alivio para su pequeña o pequeño. Una de las cosas que más me entristece e indigna del mundo de hoy es la facilidad con la que se juzga los motivos del corazón de cada persona. Lo más duro, además, es que esos juicios severos suelen venir de personas que se consideran religiosas, en una clara contradicción con el evangelio: Jesús comía con prostitutas, andaba con pecadores, se alojaba con el recaudador Zaqueo. Qué poco ha aprendido mucha gente del mensaje evangélico, qué poco amor hay en esa severidad del juicio. Este blog, en buena cuenta, es un esfuerzo por reactualizar esa convicción cristiana muchas veces olvidada.
Obama cuenta, incluso, que él mismo se fue dando cuenta mejor de esto. Un doctor escribió a la página de su campaña criticando una frase que había aparecido a nombre del entonces candidato: “I would fight right-wing ideologues who want to take away a woman’s right to choose”. El doctor en un ánimo tolerante, pero justamente crítico, le dijo a Obama que esa era una acusación injusta ya que pertenecer a alguna posición ideológica no lo descalificaba para el diálogo ni para promover la libertad de elección. Censuraba en Obama pretender que una persona que se oponía al aborto era un mero ideologizado de derecha. Le decía el doctor que él lo apoyaba y quería que fuese presidente, a pesar que sabía sobre su posición frente al aborto. No le pedía que retroceda con ello, sólo le pedía palabras más meditadas, más justamente meditadas para los que pensaban diferentes ya que quizá no entendía la profundidad de sus convicciones. Nuevamente, un momento muy emocionante del discurso. Obama reconocía cuánto le enseñó la breve misiva del doctor y cómo ayudo a que fuese más claro sobre su propia posición.
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Bueno…¿y qué dijo Mr. Obama?
Publicado: 31/05/2009 | Autor: Raúl Zegarra | Archivado en: Obama y el caso Notre Dame | Tags: Barack Obama, Religión, Tolerancia, University of Notre Dame | 11 Comentarios »Mis buenos amigos, “los contemporáneos”, amantes del bluff, de la bebida y de la filosofía ad temperamentum me increparon hoy que hacía mucho ruido, pero que no había ni asomo de nueces…hasta por Twitter, cierto señor me recordó el asunto jaja…así que es mejor empezar, al menos poco a poco, con algunos de mis comentarios al famoso discurso de Obama. Sin más rodeos, pasemos a eso.
Lo primero que habría que decir es que Obama se compró a la audiencia desde el incio. Las ovaciones fueron continuas y hubo momentos en los que casi no pudo hablar producto de los aplausos. Junto a eso, este entusiasta de las cheesseburgers, supo hacer bromas precisas que no solo denotaron su buen humor, sino su interés por conocer bien al público al que se dirige (piensen en el research que implica estar al tanto de la victoria de los “Hallelujah Holla Back” frente a los “Barack O’Ballers”, en el campeonato interno de basketball…sin contar que el propio Obama se ofreció a apoyar al equipo perdedor el próximo año: “So next year, if you need a 6-2 forward with a decent jumper, you know where I live”…se ganó la risa generalizada y un manatial de aplausos).
Ahora bien, el primer asunto que tuvo que enfrentar Obama fue la intolerancia. Al menos en un par de oportunidades personas gritando interrumpieron el discurso. No se escuchó muy bien que decían, pero queda claro que no le mandaban saludos entusiastas al Presidente. Obama tuvo que parar, pero para empezar ya a sugerir el tono de su alocución ese día: “We’re fine, everybody. We’re following Brennan’s adage that we don’t do things easily. We’re not going to shy away from things that are uncomfortable sometimes”. De hecho, la prueba viva fue ir a UND. Obama se comió un pleito grande y con la poderosa jerarquía católica, además. La misma UND se metió en problemas. El presidente de la Conferencia Episcopal gringa dictaminó que el grado honorífico que se le daba a Obama en este evento era un embarazoso error por parte de la Universidad y casi llamó a la insurgencia a los fieles católicos (no crean que exagero tanto, vean las noticias de esos días). Quería acorralar a Obama y a ND…no funcionó y no funcionó porque la gente ha empezando a ser hace mucho tiempo bastante más selectiva y no procede, como a veces el clero quisiera, como una suerte de autómatas que siguen las indicaciones de la jerarquía. Obama no se amilanó, pero, sobre todo, ND no retrocedió: hicieron lo correcto, el discurso de Obama lo confirmó.
Creo que una de las primeras cosas valiosas del discurso fue la necesaria alusión al momento de crisis que pasa el mundo, en particular los EEUU. Pero no se trató de una mirada de rutina solamente, de un mensaje general y algo vacío (como cuando escuchamos a Alan García en Lima, por ejemplo). Obama daba un mensaje que quería conmover a su audiencia: “This generation, your generation is the one that must find a path back to prosperity and decide how we respond to a global economy that left millions behind even before the most recent crisis hit – an economy where greed and short-term thinking were too often rewarded at the expense of fairness, and diligence, and an honest day’s work”. No es una crisis económica sin más, hablamos de un problema de fondo que tiene que ver con la ambición y el corto-plazismo (y la falta de honestidad con la información, Hernando de Soto habló un poco de eso hoy), que como bien dice Obama no es cosa reciente. Ese es el mundo al que se enfrentan los egresados de ND, el mundo de todos nosotros, de hecho. Me interesa mucho esto, es un mensaje valioso, como los de la campaña. Si Obama es honesto o no al decir estas cosas, si las siente con convicción o no, no importa tanto ahora (aunque yo creo que no nos miente). Pero en el plano del contenido del mensaje, se trata de algo profundo.
Pero nótese que Obama no hablaba de economía, su sentido del reto de nuestro tiempo es mucho más integral. Se trata del reto medioambiental, de la búsqueda de la paz y, sobre todo, “we must find a way to reconcile our ever-shrinking world with its ever-growing diversity – diversity of thought, diversity of culture, and diversity of belief”. Eso es lo que más me interesa aquí: el tema de la tolerancia. El mensaje de Obama fue eso, un discurso claro y frontal a favor de la tolerancia de la diversidad, en concreto la religiosa. Por eso decidí comentar algunas partes de su alocución, porque que lo diga el Presidente de los EEUU, en la Universidad católica más importante de ese país y después de haber tenido a Bush como predecesor, pesa y pesa mucho.
Seguiremos con esto, las partes más interesantes de lo que dijo Obama están hacia el final…al menos aquellas que tienen que ver con la religión.
Obama y mis vínculos con Notre Dame
Publicado: 30/05/2009 | Autor: Raúl Zegarra | Archivado en: Obama y el caso Notre Dame | Tags: Barack Obama, Gustavo Gutiérrez, Religión, Tolerancia, University of Notre Dame | 1 comentario »Cuando me enteré del lío mediático que implicó la condecoración que iba a recibir el presidente Obama por parte de la Universidad de Notre Dame, quedé bastante interesado y, a la vez, sorprendido. Las reacciones de la jerarquía católica y de un pequeño porcentaje de las gente, fueron de lo más agresivas e intolerantes. Hubo mucha cobertura sobre el tema, particularmente inteligente fue la que ofreció The Tablet (www.thetablet.com).
Ahora bien, mi interés es doble, confieso. En primer lugar, Obama es un fenómeno mediático por sí mismo, seguí su campaña desde el inicio, escuché sus discursos y siempre quedé cautivado con este sujeto simpático que a la larga se convertiría en el nuevo Presidente de los EEUU. De otro lado, está Notre Dame. Como saben, se trata de la Universidad católica más importante de dicho país, lo cual de suyo ya la haría foco de mi atención. Pero, además, es una importante Universidad en lo que refiere a producción intelectual, particularmente en filosofía (rankeada entre las 15 mejores de EEUU por The Philosophical Goutmet Report, http://www.philosophicalgourmet.com/ y como la número 1 en filosofía de la religión). Por si fuera poco, dos amigos míos tienen relaciones importantes con ella: un obtuvo su PhD allí y el otro ha dado algunas conferencias y publicado un ensayo en un interesante libro de su fondo editorial: http://undpress.nd.edu/book/P01073, el libro está en la biblioteca de la PUCP, para los interesados. Para casi cerrar, allí enseña nada más y nada menos que nuestro querido Gustavo Gutiérrez, a quien este blog ha dedicado y seguirá dedicando varios de sus artículos. Y ahora sí, finalmente: se trata además de una Universidad en la que deseo hacer algunos de mis estudios de postgrado. Como ven, Notre Dame me interesa y mucho. Luego, cuando salieron las noticias quedé genuinamente involucrado con el tema.
Ese es más o menos el contexto en el cual me aproximé al problema. Lo que haré en lo que sigue, aclarado esto, es pasar revista ya directamente a algunos de los principales elementos del discurso que ofreció Obama a la promoción de egreso 2009 de la UND. Se trata, para mí de un discurso como varios otros del Presidente, histórico. Obama es un tipo elocuente, pero además inteligente. Sabe manejar bien a su audencia, sabe lo que quiere decir y lo dice bien. Sabe que se enfrenta a problemas difíciles de diferente orden, pero aporta con su simpatía y tino salidas que suelen ayudar a darles un enfoque más lúcido, al menos. Y se ha enfrentado a cosas realmente difíciles. El problema religioso, en particular, ha sido uno de los issues de la campaña presidencial y lo es ya de su gobierno. Recuerden, nada más, el caso del pastor amigo de Obama y de su familia del que tuvo que tomar distancia en plena campaña por sus declaraciones intolerantes. Y noten que no se trata de una cosa sencilla, hablamos de un amigo que había tenido un rol importante en su formación religiosa. Cuando Obama hizo eso (por motivos políticos, principalmente, se pensará) yo noté en él un tipo con buen manejo. Me di cuenta de que se trataba de un político con buena muñeca y que los asuntos religiosos que se le venían serían tratados con esa suerte de lenguaje universal que él ya ha hecho casi suyo: tolerancia y diálogo. Esto, dirán mis amigos, parece una sobonería excesiva con Obama. No me pienso defender, el tipo me cae bien, qué le vamos a hacer. Eso sí, no soy ciego frente a los errores y las posibles críticas, solo que aquí no les presto demasiada atención. Lo harés después, en un par de entregas, asumo.
Bien, dicho esto, paro aquí. Trataré de subir ya algunos comentarios del discurso mañana, sino a la mitad de la semana. Se me vienen semanas complicadas con la maestría, la licenciatura y los cursos que dicto; sin embargo, el tema realmente me llama la atención y creo que se pueden decir cosas relevantes que den material para pensar. Con esa idea, escribo en unos días. Saludos!
Obama en Notre Dame: una mirada desde Sagrada Anarquía
Publicado: 24/05/2009 | Autor: Raúl Zegarra | Archivado en: Obama y el caso Notre Dame | Tags: Barack Obama, Religión, Tolerancia, University of Notre Dame | Deja un comentario »En los días siguientes, me ocuparé de un tema sobre el que vengo cavilando hace algo de tiempo: el discurso del presidente Obama en la Universidad de Notre Dame, toda la repercusión que el mismo ha causado (antes y después) y las implicancias filosóficas de una alocución que ha marcado un hito en temas como la tolerancia, el fanatismo religioso y el auténtico sentido de las creencias.
Por el momento no digo más porque quiero preparar un artículo en varias entregas que toque los puntos principales del discurso. El mismo, para aquellos que no lo conozcan aún, ha sido colgado en la entrada anterior en tres partes. Para los que prefieran leerlo, pueden encontrar una versión transcrita en el siguiente link:
http://www.philly.com/inquirer/breaking/news_breaking/45265842.html?page=3&c=y
Finalmente, quisera referirlos al blog de mi amigo el Dr. Luis Bacigalupo, quien bastante tiempo antes de que yo lo haga, se ha dedicado a cubrir el asunto Obama-Notre Dame. En su blog podrán encontrar importante información y comentarios sobre los ires y venires de este acontecimiento mediático. El link para su blog pueden encontrarlo en la sección de “Enlaces”, aquí en Sagrada Anarquía.
Termino diciendo que con este artículo creo que podemos empezar, no sé si una nueva etapa, pero al menos sí algunas nuevas publicaciones sobre temas de coyuntura. Se trata de cosas sobre las cuales conviene siempre decir algo y además podremos con ello descansar un poco del tenor académico que ha tenido este blog en los últimos meses.
Obama en Notre Dame
Publicado: 24/05/2009 | Autor: Raúl Zegarra | Archivado en: Obama y el caso Notre Dame | Tags: Barack Obama, Religión, Tolerancia, University of Notre Dame | Deja un comentario »