Benedicto XVI y la muerte pronosticada de la Iglesia

El Papa Benedicto visitó hace más o menos dos semanas Portugal y lo hizo en medio de un clima aún muy tenso para la Iglesia Católica. Independientemente de muchas cosas que se podrían decir, me quisiera concentrar en algunas de sus declaraciones. El Papa dijo cosas interesantes o al menos suficientemente llamativas como para dedicarles algunas líneas. Mis citas y comentarios remiten a un artículo de reciente publicación de The Tablet.

“En los últimos años, el contexto antropológico, cultural, social y religioso de la humanidad ha cambiado. Hoy la Iglesia está llamada a encarar esos nuevos retos y está lista para dialogar con diferentes culturas y religiones en la búsqueda de nuevas maneras de construir, con todas las personas de buena voluntad, una pacífica coexistencia humana”, dijo el Papa el 14 de mayo en la misa de cierre de su visita en Lisboa.

También se refirió al rol misionero de la Iglesia, el mismo que debe  de transformarse en más de un sentido. Uno de ellos tiene que ver con recuperar todo el terreno perdido con los años. No imponer, pero proponer sin cesar el mensaje del Evangelio. Con los obispos portugueses, el Papa fue muy claro al demandar “un nuevo vigor misionero de parte de los cristianos, los mismos que son llamados a una madura condición laica, identificada con la Iglesia y sensible a las complejas transformaciones que acontecen en el mundo”. El Papa se lamentó, además, por el poco interés en la dimensión religiosa de la vida de parte de muchos intelectuales y políticos. Pero quizá lo más interesante de todo consiste en que el Papa pronosticó la “muerte segura” de la Iglesia si es que esta no se preocupa por su labor misionera. Analicemos brevemente estas ideas.

Lo primero que les comento es que el tema me llamó la atención porque justo hace poco mantuve una conversación con profesor amigo de la PUCP en la que hablábamos, justamente, de la muerte de la Iglesia. “La Iglesia, si no se transforma, desaparecerá en tres generaciones más”, me decía. Yo asentí pues, en efecto, pienso más o menos igual, más allá de cuán sensato sea hacer pronósticos. Pienso más o menos igual por algunas razones, aunque soy consciente de las posibles objeciones. Presentemos primero las razones y luego contemplemos algunos contraargumentos.

Las razones de esa muerte posible tiene que ver con una versión un poco ampliada del propio pronóstico del Papa. La Iglesia tiene que ser misionera ha dicho él. En efecto, tiene que predicar el amor de Dios, pero la noción de misión a la base de esta prédica tiene que transformarse profundamente como bien lo ha notado el Papa en las citas consignadas. La pregunta es, ¿qué tanto lo ha hecho? ¿Es la Iglesia Católica misionera de un tiempo nuevo? Mi impresión es que está lejos de serlo, al menos en varios niveles. Si se ven ciertas prácticas a nivel micro, a nivel de parroquias, de diócesis puntuales quizá la cosa cambie un poco; pero la impresión general que uno se lleva es que estamos ante un claro proceso de descenso del número fieles así como del compromiso de los que como tales se declaran. ¿Por qué? En buena parte, porque la Iglesia como institución no ha sabido dar una respuesta solvente a muchas de las inquietudes de la humanidad de nuestro tiempo. No ha sabido afrontar problemas relativos a la salud reproductiva, a la procreación, a la homosexualidad, a la injusticia social, al abuso sexual de algunos curas, entre otros. Algunas importantes oportunidades han existido, pero se han desaprovechado. Quizá el tema del compromiso por la justicia social sea uno de los más claros ejemplos. La férrea y pertinente lucha contra el comunismo hizo que se asociara indebidamente el mismo a la defensa de los derechos sociales y económicos de los pobres terminando por hacer de la Iglesia –se entiende que no de modo global– un actor menor en la denuncia profética del abuso y la injusticia. Los temas relativos a la moral cristiana también han sido muy delicados y no se ha encontrado receptividad de parte de la jerarquía respecto de la materia. Ahora, nótese bien, no pretende decir con esto que la Iglesia tenga que adaptarse al mundo como una empresa tiene que adaptarse a las necesidades de un cliente, no se malinterprete. Sin embargo, creo que se entiende que sin ir hacia ese extremo, hay una deuda pendiente por parte de la institución.

¿Cuáles son las consecuencias de esta impermeabilidad ante el presente? La pérdida de vocaciones religiosas en el sentido amplio. No hablo aquí sólo de la vida consagrada –terreno en el cual el tema es evidente–, sino que me refiero a la pérdida de vocaciones de personas comunes que sienten el llamado de Dios a una vida santa en el contexto de la Iglesia Católica. Estas personas no encuentran en la Iglesia una comunidad apropiada para su desarrollo espiritual. La encuentran, casi siempre, estrecha de miras, dogmática e intransigente. ¿Qué deciden? Pues, generalmente, optan por apartarse con los años, muchas veces con notorio resentimiento o gran indiferencia. En otros casos, optan por vivir “dentro” de la Iglesia, aunque en una figura que podría denominarse de “comunión parcial”: viven una espiritualidad cristiana, pero no están en sintonía con la integridad de los mandatos institucionales. Se trata de una situación compleja, a la cual me he referido desde distintos ángulos ya algunas veces, pero es una situación que merece reflexión honesta y detenida más allá de un blog. La Iglesia, como dijo alguna vez Gianni Vattimo, va poco a poco de camino a volverse una secta fundamentalista que sólo acogerá en sus filas a los intolerantes. Tiene como posibilidad abrirse a un tiempo nuevo o cerrarse convencida de que es mejor conservar los pocos cuadros más leales, que serán, claro, los más conservadores, homofóbicos e intransigentes. De hecho, haberse abierto de brazos para recibir la migración de los sacerdotes protestantes más conservadores es un gesto en esa línea.

Este fin de semana se clausuró el Congreso Eucarístico y Mariano, en Lima, con una numerosa asistencia en el Campo de Marte, pero no hay que dejarnos llevar por la ficción de un lugar lleno, hay que ver las cosas en perspectiva y con proporción. No quiero desmerecer la actividad, pero no hay que ser ingenuos y pretender que porque se llena un coliseo o una explanada de este tipo estamos ante el rebrote de la fe misionera. La cosa va en picada hace ya buen tiempo. Si la Iglesia no se transforma, seguramente morirá. No lo digo yo solamente, el mismo Papa Benedicto ha pronosticado con sabiduría.

Dije que pensaba presentar objeciones, pero la verdad es que sólo se me ocurre una y quizá no sea tan buena: que el Espíritu de Dios sopla de modos misteriosos y que quizá pronosticar la muerte de la Iglesia sea un juicio apresurado que no tiene en cuenta la acción invisible de Dios en la historia. Es verdad, este es un buen contrargumento desde la perspectiva de la Historia de la Salvación; sin embargo, hay que tener cuidado con esta idea, ya que puede ser usada como fuente de encubrimiento. Bien podría pasar que el Espíritu de Dios decidiese soplar por otros senderos, como decidió hacerlo cuando el Señor Jesús llevó su mensaje no a los aparentemente elegidos, sino a aquellos que estuvieron abiertos a escucharlo: prostitutas, recaudadores de impuestos, adúlteras, extranjeros, soldados romanos, etc. Se trató en esa época y debería tratarse aún ahora de un mensaje de denuncia y de severa crítica a las instituciones religiosas anquilosadas y corrompidas por la falta de amor y de sensibilidad con el presente. Dios quiera que la Iglesia no se extinga y que no termine por apagarse una llama que hace buen tiempo languidece, pero que ha dado mucho calor a la humanidad a través de los siglos; sin embargo, eso dependerá también de que todo el pueblo de Dios y, sobre todo, sus autoridades, sepa tomar buenas decisiones, acordes con el espíritu del evangelio. Quizá aquí valga la pena apropiarse de esa famosa máxima protestante: la Iglesia reformada siempre debe seguir reformándose. Cuando el proceso se detiene, el soplo del Espíritu apenas se percibe y el amor y la capacidad de autocrítica transformadora, desaparece.

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16 respuestas a Benedicto XVI y la muerte pronosticada de la Iglesia

  1. Hernan Yamanaka dijo:

    Propones un tema muy interesante y de grandes alcances.

    1. Las prognosis sobre el fin de la Iglesia y sobre el fin de la religión misma han sido muchas y todas fallidas. Fallan más los cálculos numéricos (en un siglo, en tres generaciones, etc.). La promesa de la ciencia y de las filosofías por definir el sentido nunca han sido, ni de lejos, suficientes y nada indica que lo sean en el futuro.

    2. Sin embargo, sí hay un modelo de Iglesia que está agonizando. Es el modelo fuertemente jerarquizado, centralizado, acrítico, misterioso y conformista (acomodado, aburguesado).

    3. Como lo admite Bendicto XVI, en un acto de lucidez y valor que hay que reconocer, el mundo ha cambiado en tantos niveles que es imposible situarse y dialogar con él permanenciendo como “extraterrestres”. El concepto de LA verdad y de ella misma (la Iglesia) como depositaria de esa verdad la ha vuelto un monolito de espaldas al hombre aunque- paradójicamente -Pablo VI la definió “Experta en humanidad”.

    4. La reacción, previsible, de los sectores más conservadores es mayor conservadurismo. En su cerrazón práctica y conceptual llegan a ser más papistas que el papa (eso se vio durante el escándalo de los sacerdotes pedo/efebófilos: estas personas defendían a ultranza cosas que ni el papa protegia ya). Pero lejos de cuestionarse o intentar una apertura (que ven como una traición a “LA” verdad), estos sectores se afianzan más en sus creencias y se sienten el “Pequeño rebaño” (Lc 32,12) que conservará lo sustancial de la fe en un mundo que, según lo ven, está apostatando, cuando no cayendo en lo herético.

    5. Es bueno tener actividades masivas como el Congreso Eucarístico, pero de allí a convertirlas en muestra de la ECCLESIA THRIUNPHALIS, hay un trecho muy largo: la web del arzobispado hablaba de “cientos de miles de asistentes”, lo que, me parece, es una exageración propagandística (en el otro extremo está El Comercio: hablaba de “cerca a diez mil asistentes”).

    6. Creo que, como dice el autor del evangelio de Juan, “El Espíritu sopla donde quiere” (τὸ πνεῦμα ὅπου θέλει πνεῖ) y veremos realidades nuevas luego de un parto doloroso.

  2. Raúl Zegarra dijo:

    No comento mucho, estimado Hernán, porque creo que estamos de acuerdo. Quizá lo que sí valga la pena es precisar que no he pretendido insertarme en el tipo de pronósticos sugeridos en 1. No me siento una suerte de profeta del fin de la Iglesia ni mucho menos, más bien me siento cerca de tu punto 2: hay un determinado tipo de Iglesia que, espero, está condenado a desaparecer. De seguro el espíritu soplará y lo hará por encima de nuestros propios pronósticos, lo que se muestra en este post es, sobre todo, una inquietud que merece más desarrollo y estudio.

    Saludos!

  3. Rodolfo Plata dijo:

    ANTE EL CAMBIO DEL PARADIGMA RELIGIOSO, EL PRONOSTICO DE MUERTE DE LA IGLESIA PUEDE REVERTIRSE: ABROGANDO EL JUDEO CRISTIANISMO Y RETOMANDO EL HELENISMO CRISTIANO. Cada época tiene su propio paradigma, debido al cambio de las ideas prevalecientes que se da en el devenir. Cada uno de los modelos formulados por la filosofía clásica y moderna, bastarían para haber explicado científicamente a Cristo y su doctrina superado la mitología fantástica del Antiguo Testamento que mantiene perpleja a la humanidad desde hace dos milenios; lo cual no se ha logrado a causa de la oposición de los esbirros de la Sinagoga al uso de la razón en cuestiones sagradas. Ante el eminente cambio del “paradigma oscurantista enmarcado en el profetismo judío y el fideísmo bíblico”, por el “paradigma científico enmarcado en el fenómeno espiritual de la transformación humana” abordado por la doctrina y la teoría de la trascendencia humana) : conceptualizada por la sabiduría védica, instruida por Buda e ilustrada por Cristo; la cual concuerda con los planteamientos de la filosofía clásica y moderna, y las conclusiones comparables de la ciencia: (psicología, psicoterapia, logoterápia, desarrollo humano, etc: 1) Los emisarios de la Sinagoga, han promovido la lucha intestina entre conservadores y modernistas, aduciendo adecuar el discurso de la Iglesia a los tiempos modernos, pero sin criticar el profetismo judío haciendo del fideísmo bíblico es una potentísima incubadora de generaciones de estultos en gran escala que asegura el triunfo del judaísmo sobre el cristianismo. 2) Los helenistas cristianos pretenden actualizar la doctrina de la Iglesia estructurando la fe conforme a la razón: sacralizando la doctrina y la teoría de la trascendencia humana y la sociedad perfecta predicada por Cristo. Abrogando de nuestra fe el Antiguo Testamento por ser una mitología oscurantista y enajenante. Y para demostrarlo critican el profetismo judío enmarcando científicamente la controversia entre la fe y la razón en el fenómeno espiritual de la transformación humana, utilizando los principios universales de la filosofía y la ciencia de conocimiento espiritual, a fin de deslindar del camino ecuménico y hacer objetiva la desviación del cristianismo hacia la ecumene Abrahán-ica que nos conduce al precipicio de la perdición eterna. 3) El humanismo secular cristiano pretende prescindir de la religión organizada, a fin de dejar el cristianismo de párvulos y avanzar hacia el cristianismo científico con sede en las universidades, institutos, fundaciones altruistas y voluntariados. Enmarcando la disertación jurídica en la revisión del diferendo pontificio {opuesto a la sentencia dictada por Cristo [Mateo XXIII, 1 al 35] en su diatriba contra el puritanismo hipócrita de los rabinos señalando como reos de castigo eterno a los seguidores de la doctrina (el ethos) y la conducta (el pathos) de Israel -VS- la honorable opinión de Su Excelencia Juan Pablo II señalando a Israel como hermano mayor en la fe} a la luz de los hechos bíblicos e históricos; para demostrar que sigue vigente el ad quem recurrido y el diferendo es una apostasía mayor tendente a judaizar el cristianismo. http://www.scribd.com/doc/33094675/BREVE-JUICIO-SUMARIO-AL-JUDEO-CRISTIANISMO-EN-DEFENSA-DEL-ESTADO-LA-IGLESIA-Y-LA-SOCIEDAD

  4. Raúl Zegarra dijo:

    Aquí ideas interesantes, Rodolfo. La que más me llama la atención es esa del “paradigma científico enmarcado en el fenómeno espiritual de la transformación humana”. Me parece una idea algo oscura y que merece explicación. Como comprenderás, al menos en mi caso, no tengo tiempo de leer tu texto en el corto o mediano plazo, por lo que sería altamente recomendable que expliques un poco mejor esa idea.
    Saludos.

  5. Rodolfo Plata dijo:

    El paradigma es la estructura científica con la que contamos para resolver un dilema. El cristianismo primitivo se inició como un movimiento laico. La Epístola apócrifa de los Hechos de Felipe, expone al cristianismo como continuación de la educación en los valores de la paideía griega, que persigue alcanzar la trascendencia humana y la sociedad perfecta, promovida por los sabios alejandrinos avocados a comprobar la veracidad de la teoría Aristotélica formulada al abordar el problema del alma truncada sosteniendo que el hombre puede trascender a sus propias limitaciones si practica metódicamente las virtudes opuestas a sus defectos hasta alcanzar la supra humanidad. Cuando se enteraron de la trascendencia humana patente en Cristo cuando unos griegos lo entrevistaron (Jn XII, 20 al 24). Posteriormente enviaron al medico Lucas a dar testimonio escrito de los portentos, vida, ejemplo y enseñanza de Cristo, a fin de fe-datar en la persona de Cristo, que es cierta la teoría de la trascendencia humana y las potencialidades espirituales inherentes a ese estadío. A partir de entonces, los pueblos helénicos tomando a Cristo como ejemplo de lo que es la trascendencia humana, lo siguieron no como Dios, sino como hombre, a fin de alcanzar la trascendencia humana y la sociedad perfecta; por ello lucharon por helenizar el cristianismo estructurando la fe conforme a la razón. Lo cual propició el choque entre culturas ante la oposición radical e intransigente de los príncipes de la sinagoga al uso de la razón en cuestiones sagradas tendente a evitar que se helenizara el cristianismo para mantenerlo sujeto a la Sinagoga. Desde entonces el talón de Aquiles de la doctrina de la Iglesia ha sido el profetismo judío y el fideísmo bíblico. Contradiciendo la enseñanza sobre el uso de la razón en cuestiones de fe que Cristo había revelado metafóricamente al ciego de nacimiento (Jn IX, 39), para hacer un juicio justo de nuestras creencias a fin de encontrar la verdad que nos liberara de las falsas certezas de la fe que nos mantienen ciegos__ Provocando en los pueblos cristianos la estulticia generalizada y la entronización del oscurantismo, al olvidar las raíces helenistas de nuestra cultura; lo cual ha convertido las Iglesias en sinagogas, los sacerdotes en rabinos, los cristianos en siervos del gobierno mundial judío, y el judeo cristianismo en religión chatarra. Así el movimiento cristiano dejó de ser laico y dejó de perseguir los fines últimos de la educación en la paideía; y por ello, no hemos alcanzado la sociedad perfecta ni la trascendencia humana

  6. Raúl Zegarra dijo:

    El desarrollo del argumento es interesante, Rodolfo, pero no justifica del todo el asunto de lo “científico”, salvo que se use la noción en sentido muy amplio o sólo de modo retórico. El período helénico del judaísmo es muy interesante, por lo que las cuestiones que mencionas no sólo abarcan la era cristiana, sino que van desde mucho más atrás. El texto de Paolo Sacchi (Historial del judaísmo…) da buena cuenta del asunto. La mención de la epístola de Felipe me parece pertinente, pero no probatoria: se trata de un texto marginal que no puede ser considerado como portador de información del todo fidedigna. Más allá de todo esto, se trata de un tema de profunda investigación historiográfica que, si bien me parece valiosísimo, no es materia de mi especialidad ni de mi máximo interés. Mi conocimiento del asunto es bastante general y no me encuentro en condiciones de discutirlo de modo profundo. De todos modos, agradezco tus aportes y queda pendiente la lectura de tu texto.

  7. Rodolfo Plata dijo:

    Raúl: La relación entre la fe y la razón, la religión, la ciencia y la educación, se enmarca en el fenómeno espiritual de la trasformación humana; por ello, es que se pueden utilizar los modelos científico, educativo, místico y religioso, a fin de obtener transformaciones buenas para si mismo y la sociedad. La doctrina y la teoría de la trascendencia humana, tienen como meta desarrollar el perfil de humanidad perfecta reflejo en Cristo; es decir, alcanzar el máximo estadío del desarrollo espiritual

  8. Hernan Yamanaka dijo:

    Rodolfo:

    Sólo para enmarcar mejor tu propuesta: ¿eres teósofo, gnóstico o cristocientificista (= de la Iglesia del Cristo Científico)?

  9. ALTHELMUS dijo:

    Paz y bien Raúl y demás hermanos comentaristas:
    Un tema muy importante y fuerte a la vez. Espero no decepcionarles en exceso con mi punto de vista. Que por lo visto hay quienes han dejado comentarios de muy alto nivel.
    Sin dejar de comulgar con el pensamiento de Benedicto XVI, y apelando a su falibilidad de ser humano CREO que “la Iglesia no desaparecerá”. De lo que sí estoy convencido es que dentro de poco tendrán que darse cambios grandes en cuanto a organización. Para ser más preciso, me refiero al clero que anda en picada. Porque tal como están las cosas en la Iglesia, más que de crisis de la iglesia en general, lo que deberíamos hablar es de problemas en el clero, y siendo más duros todavía tendríamos que hablar de fracaso del clero. Porque el problema más serio no está en el “futuro del clero”, sino en el “pasado del clero”. La raíz de la crisis está en que el clero es una institución inadaptada. Y que, además, no es fácil que se pueda adaptar a la cultura y a la sociedad en que vivimos. Si pensamos en la formación intelectual, que reciben los clérigos, y en la espiritualidad que tienen que asumir, pronto se comprende que, ni la mentalidad de los hombres de Iglesia, ni los compromisos que tienen que vivir, los capacitan para poder ser un colectivo de personas que tengan una posibilidad (real y concreta) para influir en la gran mayoría de la gente. El clero es, y será, una institución cada día más marginal en la sociedad del presente y del futuro. Y es ahí que una cosa me parece evidente: o pronto se produce un cambio milagroso, o podemos decir que la institución clerical ha enfilado el camino de su desaparición. Pero, ¡atención!, la Iglesia no es el clero. La Iglesia seguirá adelante. Pero será una Iglesia de laicos. Una Iglesia, por tanto, en la que los laicos asuman sus responsabilidades y vean como suya esta Iglesia que tiene su origen en un laico, Jesús. Y que nació, no como un clero dirigente de laicos, sino como un pueblo, una comunidad de comunidades en las que todos se veían como hermanos. Y todos corresponsables de anunciar y de vivir el mensaje de Jesucristo. Las formas concretas de organización y de gestión de esta “Iglesia de laicos” no estaban claras cuando nació la Iglesia. Tampoco lo están hoy. Pero, si en sus orígenes salió adelante, también saldrá ahora y en el futuro: a corto, medio y largo plazo.
    Y esta iglesia no desaparecerá si es que nos tomamos el cristianismo en serio y dejamos de lado el fanatismo que a nada bueno ha conducido (en el cual no solo el cristiano con fe de carbonel ha caído sino que hasta los mismos Papas y cardenales -y en nuestro país tenemos un ejemplo- han sucumbido a tal tentación).
    Todo lo que he dicho, lo digo como religioso y no me da miedo decirlo, eso es lo que veo en la iglesia (Cuerpo Real de Cristo) de la cual soy miembro activo.
    Mil disculpas por lo extenso de mis comentarios. Dios les bendiga siempre…
    Saludos…
    Desde Nazareth

  10. Raúl Zegarra dijo:

    Querido Althelmus, ya se extrañaban tus lúcidos comentarios. No puedo estar más de acuerdo contigo. En efecto, la Iglesia va mucho más allá de la institución jerárquica y mucho más allá, aún, del clero. Coincido plenamente con lo que indica y no tengo más que pedirte que sigas participando siempre que te sea posible.

  11. Rodolfo Plata dijo:

    HERMAN: Althemus acertadamente señala a la Iglesia como institución de laicos. El tipo de explicación (racional o mágica) que demos a la descripción neutra de los fenómenos espirituales, determina la diferencia entre la aplicación científica o mágica, que marca la diferencia entre el judeo cristianismo y el helenismo cristiano. La modernidad ha creado un enorme vació en el corazón de los hombres a causa de la separación entre la fe y la razón promovida por San Pablo en sus Epístolas contraviniendo la enseñanza de Cristo expuesta parabolicamente al ciego de nacimiento. Debido a que es necesario el raciocinio para hacer un juicio justo, a fin de disolver las falsas certezas de la fe que nos hacen ciegos a la verdad. http://www.scribd.com/doc/17143086/EXPLICACIÓN-CIENTÍFICA-DE-CRISTO-Y-SU–DOCTRINA–A-LA-LUZ-DE-LA-FILOSOFIA-CLASICA-Y-MODERNA-Y-EL-MISTICISMO-UNIVERSAL

  12. selene dijo:

    estimado raul.

    siempre se ha relacionado a Dios con la luz, oponiendolo siempre con la oscuridad. es tambien sabido, que en lo mas profundo del hombre hay oscuridad, miedos, temores, instintos. se puede hablar de la oscuridad de la espiritualidad, es decir, una espiritualidad que parta desde nuestro temores primarios, institos, sensaciones, fantasias? porque siempre hay que rlacionar a dios con la luz, o el orden o la razon?

  13. Raúl Zegarra dijo:

    Bueno, querida Selene, el tema que tú tocas puede tener un sinnúmero de explicaciones. Conozco algunas, pero te respondo del siguiente modo: los seres humanos tienen mayor facilidad para definir cosas de modo contradistintivo, es decir, vía oposiciones. En ese sentido, algunas oposiciones son clásicas en torno a Dios. La de la luz con las tinieblas es típica. No sé hasta dónde pueda ser rastreada, pero de hecho una de las fuentes más antiguas la podríamos encontrar unos 500 años antes del nacimiento de Cristo, en el platonismo. Como sabemos, el platonismo se hizo cristiano y muchas de sus imágenes pasaron a ser parte del discurso alegórico oficial de la religión. Sea como fuere, tampoco hace falta una doctrina filosófica particular para hablar de la dicotomía que planteas.

    Lo cierto, y creo que ese es el quid de tu pregunta, es que no hace falta pensar la religión sólo en términos de luz. La oscuridad es otro camino para acceder a ella, si seguimos con el esquema, que, claro, sería mejor flexibilizar o debilitar. Sin duda el camino de lo primario, de las pasiones y de los miedos tiene que ver mucho con la religión. La filosofía de la religión posmoderna, por ejemplo, está empezando a explorar bastante esos caminos. Por allí podrás encontrar lecturas interesantes: Caputo, Kearney, Desmond, Marion, et al.

  14. selene dijo:

    estimado raul:

    gracias por su respuesta. pienso, por ejemplo, en los misticos. seres atormentados, excentricos, sumergidos en laberintos espirituales, que buscaron contacto con una “totalidad” desde sus cuerpos, desde sus instintos, desde sus angustias, desde sus sensaciones mas primarias, es decir, desde la oscuridad de sus abismos. no conosco a un pensador que haya estudiado el fenomeno mistico desde esta perspectiva dejando de lado el lado beatifico y exclusivamente teologico(que si es importante, ojo) para centrarse en este aspecto de la mistica, que nos guste o no, es real. a esto me referia cuando lo llame oscuridad. ?que opina?

  15. Raúl Zegarra dijo:

    Estimada Selene:

    Comprendo tu punto y creo entender también tu interés. Tengo mis dudas, sin embargo, con una de las tesis que sostienes en tu argumento, a saber, la idea de que los místicos buscarían a Dios en sus sensaciones más primarias. Más claro: no sé si se trata de una cuestión deliberadamente deseada o no. Mi impresión es que los estados llamados místicos advienen, y que, por tanto, no son tanto algo buscado, sino algo que acontece como un evento de corte asombroso. Sin embargo, no soy, en absoluto, un experto en cuestiones místicas. El único libro que conozco y que me parece muy interesante para estos efectos es el de Anthony Steinbock, Phenomenology of mysticism. Se trata de un estudio fenomenológico de la experiencia místicas y de sus supuestos. Por su condición de estudio fenomenológico hay mucho de psicología allí y creo que es un tema que te puede interesar. Como te digo, no conozco mucho más que eso, pero el tema es, sin duda, importante. Planeo estudiar el libro de Steinbock en este blog, pero será una tarea que llevaré a cabo aún en algunos meses.

    Un abrazo!

  16. Rodolfo Plata dijo:

    EL SEÍSMO MODERNISTA, RAIZ DE LAS LUCHAS INTESTINAS
    LOS CAMBIOS QUE A BENEDICTO XVI, EXIGEN LOS SACERDOTES IRLANDESES, LOS OBISPOS AUSTRIACOS Y LA ASOCIACIÓN DE MONJAS DE EEUU (LCWR), DEBERIAN SER APROBADOS DE INMEDIATO, YA QUE SOLO SON UNA CUESTIÓN DE FORMA Y NO DE FONDO, QUE TIENE COMO FIN ADECUAR LAS PRÁCTICAS IMPUGNADAS A LA MODERNIDAD, sobre: el uso de anticonceptivos y condones, el aborto, el divorcio, la eutanasia; el celibato, el matrimonio de sacerdotes y religiosos consagrados, el sacerdocio femenino, el derecho a recibir los beneficios y prestaciones que otorga la Ley Federal del Trabajo a los empleados de cualquier institución; y que tiene por objeto reivindicar la dignidad los sacerdotes y religiosos consagrados. __LA CUESTIÓN DE FONDO ES: LA REVISIÓN DE LOS CADUCOS CIMIENTOS DE LA FE QUE IMPUGNAMOS LOS LIBRE PENSADORES CRITICANDO LA DOCTRINA JUDAIZANTE DE LA IGLESIA, POR QUE ES EL VERDADERO CÁNCER QUE HAY QUE EXTIRPAR, SI SE QUIERE ACTUALIZAR Y REVITALIZAR EL CRISTIANISMO__ La importancia de la crítica a la doctrina judaizante de la Iglesia, radica en que nos aporta los elementos de juicio necesarios para visualizar nítidamente __la felonía moral que cometió San Pablo al omitir intencionalmente en su cristología la vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo hombre, en su afán de convertir en religión, el movimiento cristiano inicialmente laico (Cristo, ni sus apóstoles, fueron sacerdotes). Privando al cristianismo de la doctrina de la trascendencia humana (instruida e ilustrada por Cristo) que se alcanza practicando las virtudes opuestas a nuestros defectos hasta adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos), dándonos acceso a las potencialidades del espíritu a medida que nos vamos desarrollando espiritualmente__ Y la urgente necesidad de retornar al cristianismo laico (sin clero, ni dogmas, ni Antiguo Testamento) centrado solo en la vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo para motivar a sus seguidores a vivir una vida digna y abnegada al servicio de los más necesitados practicando el altruismo, el misticismo y el activismo social intensos, a fin de alcanzar la trascendencia humana y la sociedad perfecta. http://es.scribd.com/doc/73946749/Jaque-Mate-a-La-Doctrina-Judaizante-de-La-Iglesia

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