Cuatro años de Sagrada Anarquía

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Despistado yo, como suelo ser, no me percaté, sino hasta hace un momento, de que hoy es 4 de diciembre. Un día como hoy, sentado en la computadora del pequeño estudio de mi casa en Lima decidí hacerle caso a mi buen amigo Gonzalo Gamio y desatar mis palabras en el contexto de un blog. Después de cuatro años muchas cosas han pasado. He cambiado tres veces la apariencia del blog (creo que esta es la definitiva), he publicado 243 artículos y he recibido 757 comentarios, muchos de los cuales me han ayudado profundamente a pensar en nuevas ideas o refinar algunas de las antiguas. Durante este último año, el blog ha recibido 11418 visitas de Perú, 8291 de México, 8171 de Colombia, 4882 de España, 4431 de Argentina y muchas otras más. Además, en el acumulado de los últimos 4 años, he recibido 142296 visitas de todas partes del mundo. En el último año, además, las visitas se han incrementado en un 100%, lo cual es muy alentador.

Durante estos cuatro años, creo que también el dato es importante, las cifras arrojan que mis artículos más leídos son aquellos que tiene que ver con la religión y la política (cosa que quizá deba tener en cuenta si algún día escribo un libro que se pueda vender!!!). A la cabeza va mi Marshall McLuhan: el medio es el mensaje (I)(5390 visitas). Este es un post, más bien, de otro tono. Aquí me ocupé del análisis de la famosa frase que se señala en el título del artículo y de las transformaciones que la tecnología opera en la subjetividad, aunque es verdad que se trata de un texto conectado con otros post sobre Walter Benjamin y la política. Sigue ¿Por qué votaré por Ollanta Humala? (2650), un textito en el que declaré con firmeza y ánimo persuasivo las razones de mi voto por el ahora presidente. Fue un texto que alcanzó casi el 100% de sus lectores en los 2 primeros días de su publicación. Me pareció un gesto importante en ese momento. Es una pena, sin embargo, que Humala haya decepcionado tanto las grandes esperanzas que en él se pusieron. En tercer lugar se sitúa Nietzsche y los ideales ascéticos: ¿la vida contra la vida misma? (IV) (2393). Un texto, como el primero, parte de una serie de varios escritos sobre Nietzsche y la religión. Seguro volveré sobre estos temas en algunos meses, porque el semestre que viene tomaré una clase dedicada a analizar las relaciones entre religión y filosofía en el siglo XIX. Nietzsche y su generalogía de la moral serán grandes protagonistas. En cuarto lugar está mi No todo el que me diga ‘Señor, Señor’ entrará en el Reino de los Cielos (Mt 27, 21) (2371). Un artículo polémico en relación a algunas intervenciones públicas del cardenal Cipriani, un caserito de las críticas de este blog. Finalmente, tenemos mi Un dogma del catolicismo y algunas consecuencias de cuatro incapacidades (II) (2317). Un texto de análisis de uno de los problemas que más me preocupa hace ya algunos años, a saber, la correcta interpretación del cristianismo (catolicismo). Aquí analicé algunas dimensiones problemáticas de las interpretaciones convencionales y propuse algunos esbozos de solución. Vengo trabajando en eso con bastante énfasis en este semestre, así que pronto podré seguir desarrollando algunas de esas ideas germinales en el blog.

Menciono todo esto para situar un poco el blog, su trayectoria y su pequeña pero valiosa importancia para algunos lectores. Siempre es bueno colocarnos en perspectiva histórica, sobre todo cuando pasan ya algunos años. Hoy, cuatro años después, me encuentro sentado otra vez, pero en esta oportunidad en los Estados Unidos, en el estado de Indiana, en mi pequeño dormitorio en la Universidad de Notre Dame. Con una hermosa vista del lago St. Joseph, pienso en los años recorridos y en los años que vendrán. Agradezco por la oportunidad que me dio la vida para poder reflexionar sobre algunos temas y poder ponerlos por escrito en este blog y en otros contextos. Valoro inmensamente a los amigos cercanos que se dan el trabajo de leerme y a aquellos que el blog me fue presentando, en algunos casos para forjar amistades entrañables. La lectura y la amistad, mucho más que los reconocimientos formales y los premios, son en verdad el fruto más querido que el blog me ha ofrecido. Mi gratitud con ustedes, lectores y amigos; mi gratitud con todos aquellos, sobre todo con mi familia, que le fueron dando forma a mi vida y a mi tiempo para poder dedicarme con esmero al pensamiento.

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2 respuestas a Cuatro años de Sagrada Anarquía

  1. Francisco Hernández dijo:

    Recién hoy, un mes después de la publicación de este post, me encontré con la página. Una felicitación al autor, por colaborar con la obra de Dios, por colaborar en el cumplimiento de ese “deseo” del Padre: “…que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la Verdad”.

  2. Raúl Zegarra dijo:

    Es muy generoso lo que dice, Francisco. Lo aprecio mucho, así como aprecio su lectura. Saludos!

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